RADIOFRECUENCIA – Firmeza


La radiofrecuencia (RF) es hoy una técnica ineludible para obtener un fortalecimiento de los tejidos orgánicos notable sin cirugía.

La RF consiste en crear un calentamiento interno de los tejidos por una aportación de energía nacida de una señal de alta frecuencia. La temperatura sobre la piel es controlada y limitada a 42°C para una seguridad perfecta. El crecimiento localizado por la temperatura provoca directamente 2 efectos mayores sobre los fibroblastos:
  • La contracción de las cadenas de colágeno que se traduce por la remodelación de las capas profundas de la epidermis.
  • El crecimiento de nuevo colágeno que devuelve la piel más flexible y más tónica en el curso de las semanas.



Además, el calentamiento localizado produce  una hiperemia, con consecuencia una rehidratación inmediata y significativa de las capas superficiales de la piel.

Esta cantidad de agua aportada en superficie participa en el efecto de « repulping » de la piel y va a ampliar los efectos de los ultrasonidos. La técnica tripolar garantiza un excelente reparto de la energía.

Los fibroblastos son células que secretan las proteínas que forman las fibras del tejido conjuntivo.
Una de su función es la renovación del colágeno y proteínas de las fibras elásticas que aseguran las funciones de relleno y de apoyo de la piel.
Un calentamiento significativo de los tejidos produce 2 efectos mayores sobre los fibroblastos:
• La contracción de las cadenas de colágeno existentes.
• La reactivación del metabolismo de los fibroblastos que crea nuevas fibras y acelera este proceso.